Hoy es el cumpleaños de mi padre. El 16 de mayo siempre ha sido un gran día.
Hoy mi madre, en el pueblo, irá al cementerio a ponerle flores a mi padre.
Hoy todos mis hermanos llamaremos a mi madre.
Hoy recordaremos cuánto se reía el papá, cuántas historias y cuentos se inventaba para nosotros.
Hoy me gustaría que mi padre leyera en internet "La Esfera Cultural" y el relato que han publicado con mi nombre: Amparo Martínez Alonso.
Por tu cumpleaños, papá, te lo dedico.
Muchas gracias a Esfera Cultural.
Podéis leer y ESCUCHAR "La musina de Botero"
(pulsando la banda superior de la fotografía que veréis en la revista)
Petra Acero (16/05/2012)
Ya te dijeron que irían llegando los regalos, ...........no los tenemos pero llegarán.......
ResponderEliminarpueden llegar en forma de reconocimientos, en forma de premios, en cualquier forma que haga felíz un solo segundo a aquel o aquella que los reciba y, como somos generosos, si hacen feliz a uno o una, nos hacen a todos.
Gracias M. Orbea.
EliminarEso es lo que creo.
Por lo tanto os lo tengo que dedicar a todos vosotros también (además de a mi padre), porque hacéis posible que el blog exista.
Un abrazo.
Eso es jugar con ventaja!. El arte lo llevas desde la cuna.
ResponderEliminarSi tu padre ya se inventaba historias y cuentos puede ser un "don" heredado, del que por cierto sabes sacar buen partido.
Seguro que estos éxitos tuyos él ya se los imaginaba, por eso estaría encantado de leerlos y contárselos a sus amigos (lo de internet no sé, no sé)
Bueno, enhorabuena Amparo, ¿o Amparito?
Gracias Gallinita (bueno ni gallinita ni ciega): Doña Maestra Gallina.
EliminarQue lo dicho, que es gracias a todos los que paseáis por aquí. Los que me animáis cada día con vuestros comentarios.
Un abrazo.
(Él estaba muy orgulloso de sus cinco hijos)
¡Enhorabuena, Petra!
ResponderEliminar¡Vaya coincidencia! Publican uno de tus relatos el día en que tu padre cumplía años. Seguro que estaría muy orgulloso de tus dotes literarias y de este lugar digital tan acogedor donde nos haces partícipes de tus historias.
¡Un abrazo fuerte!
PD: Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo, depende en parte de ti (8)
Virginia, mi padre sentía debilidad por sus nietos. Lástima que no tuvo mucho tiempo para presumir de ellos.
EliminarClaro que es un gran día.
Y que La Esfera Cultural haya creído que mi relato merecía la pena para colgarlo en su revista, es un gran regalo.
Un abrazo para ti.
¡Gracias!
Bonita dedicatoria. Gracias por dejar tu huella en mi blog. Me pasaré por aquí siempre que upeda, no conocía esta página.
ResponderEliminarSaludos.
Hola CDG.
EliminarMuchas gracias por tu visita. ¡Te espero siempre que quieras! Tú me tendrás que echar de tu blog.
Un saludo.
No paras eh! que tia!
ResponderEliminarun saludo.
Vaquero, cómo me gusta ver tu cara embozada (aunque sin pañuelo y con tu americana nueva estás mucho mejor).
EliminarUn abrazo-
Esto es una avalancha de relatos!!!!. ¿Qué está pasando aquí?...
ResponderEliminarTe felicito por haber sido finalista con el relato de las orejas.
Te felicito por la publicación de "la musina de Botero". La verdad, es un relato sorprendente.
Y me alegro muchíiiisimo de que haya coincidido con la fecha del cumpleaños de tu padre. Se sentiría orgulloso de esta hija tan "rarita" que siempre quiso ser artista.
Muchas gracias, Amapola.
EliminarEs que hacía mucho que no venías por estos lares.
¡Te echábamos de manos!
Un poco "raritas" sí que SOMOS...
Un abrazo.
Con tantos éxitos, me temo que pronto empezarás a publicar un relato al día o, tal vez, dos...
ResponderEliminarDe momento, lo tuyo no es obsesivo ¿verdad?. Entiendo que todavía entra dentro de la normalidad del artista...
Si tu padre viera tantas amapolas o treinta flores en tu jardín, también le gustaría y después se reiría... (pero eso tampoco es obsesivo ¿verdad?. Entiendo que todavía está dentro de la normalidad de la floristería doméstica). Menos mal que a tu padre, como al mío, le gustaba mucho reírse.
EliminarCinco Hoy(es) son muchos. Así que, aunque sólo sea por la insistencia, seguro que su padre ha leído su relato a ver si así lo deja en paz. En fin, seguro que su padre se alegra, desde donde esté, de sus éxitos literarios y de los demás. "Esto es, esto es"
ResponderEliminarVaya, tengo un familiar en el comedor con una toalla por la cabeza, pretendiendo ser un lobo, asustándome a las nietas y creo que las mayores han salido corriendo y han dejado sola a la pequeña. La dejo,voy a desfacer el entuerto y a administrar moralejas. La visito otro día.
Ah!, enhorasbuenas.
Don Melanio, usted a sus obligaciones, que son muchas y nobles.
EliminarGracias por dedicarme unas líneas. Siempre un honor.
Saludos, Mariscal.
(Le hubiera gustado mi padre: un gran señor y con un sentido del humor tan fino como el suyo).
Relato corto, permite viajar, vas bien, muy bien Amparito. Recuerdo perfectamente a tu padre, con su personalidad envolvente y afable y cariñoso
ResponderEliminarpara mí también es un día de recuerdo, tantos recuerdos.......BSSSSSSSSS
¡Esperiega! ¡Qué alegría tenerte aquí!... Y sin saber quién eres.
EliminarDa lo mismo. Siempre eres bien recibida/o.
Pues sí que le conociste, sí, porque lo dibujas muy bien.
Por eso el 16 de mayo, cuando nació, es un gran día: porque él era un gran hombre.
Besos, Esperiega.
Preciosa dedicatoria en recuerdo de tu padre.
ResponderEliminarEstaría orgullosísimo de tí, estoy segura.
Gracias por visitarme y recibe un abrazo en este día tan especial para tí.
¡Laura! Encantada de tenerte por aquí.
EliminarMuchas gracias. Todo lo relacionado con mi padre tiene que ser bueno.
Un beso.
Sé que estás superocupada (lo he visto, no sé cómo os cunde tanto el tiempo, y además dibujas... de eso me gustaría hablar contigo), por lo que te agradezco que me visites.
Nos seguiremos viendo.
Voy a ello. Anoche me lo miré muy de pasada, y no sé si era tarde pero no entendía mucho...
ResponderEliminarDe entrada, la dedicatoría a tu padre es muy, muy entrañable.
Lo dicho. Voy a sumergirme donde Botero.
Abrazos, Petra.
Espero que lo entiendas, Miguelángel.
EliminarEs raro, pero se capta el mensaje, la historia de la protagonista... Ya me dirás (dímelo, pero no me digas que no).
Aun así estoy super-contenta que hayan pensado que podía merecer la pena colgarlo (no sé si la gente coincidirá, espero que tú sí, Miguelángel, ya me lo dirás, ¿eh?).
Gracias por recomendarme, o exigirme lo de los microrrelatos. Ahora he vuelto a pensar "en corto".
Un beso.
Bueno, bueno, ya veo que como siempre eres toda una artista, y ahora tambien en el campo literario, enhorabuena!
ResponderEliminarY si...los pusieras todos en un libro, quien sabe...
Me ha encantado la dedicatoria de tu padre.
Besos.
Gracias, Anónimo.
EliminarCreo que todo llegará, pero por ahora estoy empezando en esto. La pintura la tengo arrinconada. Tal vez debería hacer un mix.
Un abrazo, Anónimo total.
Seguro que mi padre tiene algo que ver...
Felicidades porque tu padre estaría orgulloso de tí y porque la dedicatoria es preciosa.
ResponderEliminarBesos de Alejandro.
Gracias, Alejandro.
EliminarYa te echaba de menos...
Un beso.
Sí, imagino que tu padre, ese contador de historias, estaría muy orgulloso de ti. He leído ese cuento tuyo y ciertamente está escrito con una gran inteligencia y talento, pues se entiende a la perfección.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Ángela, ¡qué alegría!
EliminarEs como si te conociera: nos estamos viendo las caras bastante a menudo... Y me encanta.
Muchísimas gracias por tus palabras y por visitarme.
Un beso.
Petra, desde La Esfera Cultural hemos comentado tu relato, pero aquí quería decirte que tu padre tiene que sentirse feliz por tu hermoso regalo. Lo estará celebrando, seguro.
ResponderEliminarSois "estupendos", aunque suene poco literario. Pues cuando la emoción se queda en la garganta,... el teclado baila desentrenado.
EliminarMuchas gracias por todo.
Te devuelvo la visita y te felicito por la inclusión en la Esfera Cultural. Un gran regalo para compartir con los que están y con los que ya no están.
ResponderEliminarUn abrazo.
http://espiralesdetinta.blogspot.com.es/
Muchas gracias, Fernando.
EliminarLa verdad es que todo el mundo se está portando fenomenal.
Y la publicación de "La musina de Botero" este día, seguro que no fue casualidad. Como tu pequeña sombra Clara, que velaba por ella y por todas sus compañeras...
Un abrazo
Te devuelvo la visita y veo que en un momento muy especial, porque coinciden dos circunstancias personales. Tu padre seguro que allá donde esté, presumirá de hija orgulloso. Tu relato me ha dejado abrumada. Derrocha frescura, creatividad y te descubres con una sonrisa dibujada desde la primera linea. Felicidades!
ResponderEliminarY como dijo alguien...¡volveré!
Besos!
Además de una artista eres encantadora, me lo imaginaba. Por eso me gusta ir a verte.
Eliminar¡Gracias! Sé que tus palabras son exageradas, pero me gustan.
Un beso. Y claro que volveré...
Petra, me quedaré por aquí una temporada.
ResponderEliminarMe gustó, como te dije en La Esfera, esta pirueta.
Ximens, para mí es un honor.
EliminarTener impreso tu pictograma (cabecera de relatos magistrales), hace más respetable este blog. Y a mí me convierte en un ser "felibérrimo".
Muchas gracias.
Un saludo.
Estupendo homenaje a tu padre. Atrevido y valiente ejercicio de escritura que termina bien.
ResponderEliminarYa me sé el camino, así que volveré.
Abrazos,
Gracias, Esperanza.
EliminarSerás siempre bienvenida.
Un abrazo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarA veces, durante la infancia, nuestros padres nos hicieron regalos materiales como muñecas, bicicletas, balones, etc., que recibimos con ilusión, y con ellos jugábamos durante mucho tiempo, pero luego se rompían, se perdían o simplemente los olvidamos. Sin embargo, hay otro tipo de regalo que nos hicieron nuestros padres que llevaremos siempre en nuestro corazón, y estos son sus ideas, sus pensamientos y sus consejos. Son regalos que cuando los recibíamos no nos dábamos cuenta, pasaban desapercibidos, pero con el tiempo los hemos podido rescatar y siempre nos acompañaran. Entre ellos recuerdo cómo me definió mi padre la poesía, me dijo que él en su juventud quería haber sido poeta, que le gustaba escribir poesía, pero que luego cambio de opinión, porque se había dado cuenta que “la poesía era la enfermedad del alma”. Yo era demasiado pequeña para comprender entonces que era la poesía y que significaba la enfermedad del alma, pero con el tiempo lo he comprendido. Luego, mi padre decidió estudiar Magisterio, y aunque, por sus ideas políticas no pudo ejercer, supo plantar su simiente en mí.
ResponderEliminarQuizás, el menor regalo que le podemos dar a nuestros padres, es que la simiente que plantaron en nosotros pueda germinar ofreciendo y mostrando toda su plenitud. ¡Creo que tu padre estará muy orgulloso de ti!
Marisol, llevas muchas razón en tus palabras... Y de ello nos damos cuenta cuando somos mayores. Pero nunca es tarde. Con la edad se gana en experiencia, eso nos decían los mayores (igual que cuando seas padre comerás huevos), y ¡cuánta razón llevaban!
EliminarSí, ese es el mejor regalo. Cuando la semilla que nombras, está bien plantada y regada desde la siembra con el ejemplo, la enseñanza y el cariño de los padres, es casi seguro que germine como ellos pensaban, porque te sale de "dentro".
Además, se dice que uno no muere del todo mientras quede alguien que le recuerde...
Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo.