Piedra y Acero

Mi foto
Soy como la PIEDRA: firme y resistente,... pero me deshago en ensoñaciones, y ¡me agrieto por contarlas!, por ayudarlas a escapar, a escurrirse como el ACERO fundido; relatando, en su huida, vidas inventadas y verdaderas mentiras.

29 de agosto de 2012

Mi tío Víctor


Hasta el 24 de agosto tuve un tío al que durante toda su vida le llamamos Víctor. En su entierro la gente se extrañaba que don Félix, el cura moreno, alto y joven, que ofició el sepelio utilizara el nombre de Miguel. Una persona del tercer banco se levantó y tocó el brazo de mi primo José Luis:
—Jose, ¿qué pasa? Se está confundiendo. Está llamando a tu padre “Miguel”.
Mi primo, con su habitual sonrisa y sus ojos azules descoloridos por el dolor, se giró y le miró complaciente, con ternura de padre (la que él había perdido ya para siempre).
—Sí. Está bien. Era Miguel.
Don Félix no dejaba de asociarlo al arcángel, al patrón del pueblo, a san Miguel. Mientras a sus familiares y amigos nos chirriaban los recuerdos y el cariño hacia una persona desunida a ese apelativo vacío.
 
Cuando mi tío Víctor nació en el pueblo vecino a este, donde casi ochenta y ocho años después le estábamos enterrando, su padre (mi abuelo José) se acercó al ayuntamiento a registrarlo.
—¿Qué pasa, José? ¿Qué ha sido: crío o cría?
—¡Un chaval! Un mozo. Sano y grande.
—Pues, bien que me alegro. ¡Sí señor! Que se necesitan manos fuertes para sacar la familia a delante... Y qué ¿Cómo le ponemos? ¿Cómo el abuelo?
—Sí, sí. Al primero, como el abuelo. Ya vendrán más.
Una conversación sencilla, que lió toda la vida de mi tío Víctor. A partir de ese momento nadie le llamó por el nombre con el que le inscribió el secretario o la persona que llevara los registros de los nacimientos en el pueblo. Pues en este diálogo campechano entre compadres, cada uno se refería a un abuelo. En los papeles legales, mi tío Víctor aparece como “Miguel”.
 
Hace unas semanas, a mi tío Víctor, que como predijo el abuelo José, era un hombre alto y fuerte (tan parecido a él), le atacó la bacteria fascitis necrotizante. Una patología que se caracteriza por la descomposición de los tejidos blandos y de la piel. Es más conocida por su nombre de guerra: la bacteria “come carne”. Se dan pocos casos en su versión asesina. La mala suerte ha querido que uno de esos casos raros haya sido el de mi tío Víctor Martínez Acero.
 
Petra Acero (29/09/2012)

A mi tío le recuerdo sonriendo, como a sus dos hermanos (mi padre y mi tía Antonia). Parecía que su vida fuera un camino de rosas, pero nada más lejos de la realidad, solo que él así la convertía para los demás.
Un beso muy grande a mi prima Vanesa, que vivió toda su vida con él y compartió su última sonrisa.
Amparo Martínez Alonso.
Ahora sabéis de dónde viene el apellido de mi blog: de la familia de mi padre.
 

23 de agosto de 2012

Como una película de miedo


Hola, amigos... O tendría que llamaros contrincantes???? Seáis quienes seáis los que recojáis el guante en este nuevo duelo: ahí está arrojado, rozando vuestras mejillas, abandonado a vuestros pies... Sois libres de aceptar o huír con la vergüenza a vuestras espaldas. Yo me lo pensaría. Meditaría un enredo, una trama que solo dificultara la acción del siguiente contrincante para hacerle sufrir, hacerle sudar sangre entre las letras. La cobardía no tiene cabida en este torneo. Todos los participantes saldrán ganando, pues... ¿quién sabe dónde se halla la gloria? Desde luego, más cerca de aquel que acepta el reto y participa en la contienda.
¡Combatientes! Por un GRAN RELATO: ¡A vuestras armas, escritores! Saludos y bienvenidos a todos. ¡Comienza la batalla!...

Esta invitación la acabo de lanzar en "A doble o nada", un blog que surgió entre dos amigos, y que se va ampliando "combate" tras "combate". Si os apetece daros una vuelta por el torneo, allí nos veremos las caras.
Para participar solo escribir la continuacón del relato en el apartado comentarios, el resto es trabajo de los mozos de armas.

Petra Acero(23/09/2012)

21 de agosto de 2012

El Ojo de la Suerte

El azul marino desborda de amor mis pupilas verdes. Hoy, gota a gota, me lleno de esperanza.

Ayer, desde lo alto del faro me creía poderosa. El mar nos respetaba, estaba a nuestros pies. Mi vida discurría como una fácil adivinanza:
—Por el día azul y por la noche todo luz. ¿Qué es?
—El faro —contestaba yo.
—No, tonta: ¡el mar! —me corregía, orgulloso, mi hermano Juan.
Juanito era dos años mayor que yo, y había heredado el ojo de la suerte de nuestra familia: el ojo azul. Siempre el izquierdo. El derecho podía ser verde (como los dos míos) o gris (como los de la abuela) o color miel (como los de mamá). Pues nunca, una mujer había tenido el ojo de la suerte familiar. Solo los hombres, solo los fareros tenían un ojo azul marino.
Contaban que el ojo de la suerte tenía el color del mar porque conocía sus secretos. Por eso cuando, aquella noche, Juan no adivinó la fatídica jugada que ahogó a siete pescadores, la suerte huyó de mi familia.

Hoy, con mi hija recién nacida, mecida entre mis brazos, lloro contemplando su ojo izquierdo: azul marino… Y espero, con ansiedad, que abra el otro.

Con este micro participo en Esta noche te cuento (2º Certamen de relato corto). Puedes leerlos aquí. El tema este mes de agosto es "Azul marino"

Amparo Martínez Alonso
Petra Acero (21/08/2012)

Muchas gracias al jurado. 

9 de agosto de 2012

2 Historias de portería



Las casualidades, las coincidencias, los hados o las conexiones mentales existen. Y he conseguido un ordenador "normal" justamente cuando La Esfera Cultural publica mi relato Nervios de Acero.
Presento una comunidad de vecinos anormal, diferente, irreal... Con un protagonista raro, un loco, un exaltado, un carbón. Si os parece original podéis marcar g+1, como si jugaseis a los marcianitos :)

Imagino que mañana o pasado mañana (qué seguidos, ¿no?) se publicará mi otra opción de comunidad de vecinos, así podréis comparar: Nuestra casa no tiene nada que ver con la propuesta de hoy. En la diversidad está la riqueza de la creación de vidas y mentiras...

Espero que cada propuesta, cada historia os remueva fibras diferentes, sentimientos casi opuestos.

Un beso de Amparo Martínez Alonso.
Un achuchón de Petra Acero.

27 de julio de 2012

Se van de vacaciones


Estos deditos me avisan que se van de vacaciones. Que durante el mes de agosto teclee mi señora madre… Lo dicen porque saben que a mi señora madre, lo que discurran mis dedos, ni le va ni le viene… Además, mi señora madre no se va a creer que los dedos de mis manos hablen. Pues ¡menuda es ella!. Aunque recuerdo que sí afirmaba que los de mi hermano pequeño, cuando se quitaba las zapatillas: cantaban. 
Las madres se creen lo que quieren (lo que saben que deben creerse). Y la mía siempre ha creído que cada parte del cuerpo está para lo que está. Y que estos dedos, como los de mis sobrinas cuando vienen pegajosos de chucherías o sucios del parque, lo que necesitan es una buena pasada por el grifo y el jabón. 
 —¡Qué tonterías tienes! Mira que pintarte con bolígrafo los dedos!  ¡Ni que fueras una cría! 

¡Cada día aprendo las mismas cosas de mi madre! Todas las noches, cuando hablo por teléfono con ella, me las repite... para que no se me olviden. Aprendo de sus regañinas:
¡Menudas horas de llamar! 
¿Ya has cenado? ¡Todavía no! ¿A qué esperas? ¿Qué vas a cenar? 
Come bien: verduras y fruta… Y bebe mucha agua que con este calor te vas a deshidratar. 
¿Ya has engordado algo? 
¿Qué tal en el trabajo? 
¿Te has preparado la ropa de mañana? 
¿Has hablado con alguno de tus hermanos? Pues a ver si encuentras tiempo y les llamas que me dicen que no saben nada de ti… 
¿También hoy has estado escribiendo? ¡Mira que te ha dado fuerte! Más te valdría descansar y no perder el tiempo con tanto cuento. 
Lo que tienes que hacer es llevar un horario normal, Amparo, que eres muy exagerada para todo. 
¿Has metido a los perros?… ¡Todavía no! Pues venga, hija. ¡Mira qué hora es!, y mañana tienes que madrugar… 
—¡Vale! Ya voy, mamá… Y tú ¿Qué tal? ¿Bien? 
—¡Sí!... Ya hablaremos mañana, que hoy es muy tarde y todavía no has cenado… Siempre igual, Amparo. No vas a aprender nunca. Y este plan que llevas no es bueno para tu salud. ¡Así te va! ¡Acuéstate pronto!... Un beso… Y descansa que no vas a llegar a vieja. 
—¡Adiós, mamá! Un beso. Que duermas bien... ¡No quiero ser vieja! 
—No te preocupes… Como sigas con este desbarajuste de horarios, no vas a llegar ni a mis años. 
—Hasta mañana, mamiiii 
—Ya, pero sigues sin  hacer caso de nada, ¿eh?... 
—Adiós, gruñona 
—Tú sí que eres gruñona y rara… 
—A quién habré salido… 
—Te cuelgo, que si no ni cenas. Un beso, hija. 
—Un beso, mamá. 

Entendéis por qué, digan lo que digan mis dedos de la mano derecha o izquierda, mi señora madre no va a hacerles ni caso. Pues, utilizando sus palabras: 
—Hija, a veces, parece que no tienes ni dos dedos de frente: solo cuentas tonterías sobre dedos pintarrajeados.

Os cuento esta tontería sobre dedos pintarrajeados que hablan, para deciros que ¡ME VOY DE VACACIONES! Pero entraré. ¡Claro que entraré! Y os leeré cuando pueda. Y creo que colgaré dos dibujos ecologistas o tres… 

Petra Acero (28/07/2012)

25 de julio de 2012

20.000


En marzo publiqué una entrada celebrando las 10.000 visitas en Petra Acero. 
Hoy, después de cuatro meses, celebro las 20.000. 
Para mí es un motivo de alegría. Pero a quienes debo felicitar es a todos vosotros. 
Gracias, muchas gracias. Porque cada una de las letras que dejáis en vuestros comentarios, van formando un gran CORAZÓN que nos une. 
¡FELICES 20.000 CUMPLEVISITAS! 


Petra Acero (25/07/2012) 
Amparo Martínez Alonso

23 de julio de 2012

Bellotas ecologistas



He dibujado bellotas rajadas por la mitad, para que no revienten al asarse. Bellotas gordas y marrones teñidas por el rojo de las llamas, entre las cenizas y ascuas de una chimenea que Lola Sanabria nos describe en su microrrelato "Bellotas", y que hoy publica Luisa Hurtado en Microrrelatos al por mayor. 
Espero que os guste la ilustración que ambienta el micro de Lola.


Petra Acero (23/07/2912)
Amparo Martínez Alonso

17 de julio de 2012

Miedo


Inspiré. Sentí el aire llegar a mis tripas. Lo mantuve ahí, hasta que las chicharras de mis oídos empezaron a marearme: espiré. 
El miedo lo revuelve todo. Hubiera apostado a que la fila donde estábamos se movía impulsada por el traqueteo de mi corazón. 
Los primeros gritos de terror arañaron mi frente: noté cómo se escurría mi sudor bajo la camisa. Quise esconderme como él. No podía esperar, tenía que salir de ese agujero, pero mi familia iba en la fila. Inspiré, espiré. 
Avanzamos lentamente. Mi hijo comenzó a gritar, le apreté la mano. Quería decirle que todo eso no iba a durar, que no sintiera miedo. Pero la fila entera comenzó a gritar… Él se tapó la mitad de su cara con la mano que tenía libre. Una pesadilla interminable: un viaje de quince minutos. Cuando por fin salimos del agujero y vi la luz, y la sonrisa de mi mujer, y mi hijo dijo: 
—Otra vez, papá… ¡Por fa, papi! ¡Otra vez! 
Comprendí que "el pasaje del terror" era para mujeres y niños. 

Amparo Martínez Alonso
Petra Acero (09/07/2012)





Con este micro participo en "Esta noche te cuento". Este mes de julio el tema es: El viaje me enseñó. Aunque lo hayáis leído la mayoría, lo traigo a mi blog: ¡que no se me quede perdido en la red!

16 de julio de 2012

Ordenador ecologista



He tratado de reflejar el contenido del  micro ”Electro2 O”, de Ana M. Blanco, mediante imágenes que "escapan" del ordenador: el aumento de la temperatura global, la desertización del planeta, la búsqueda de energías alternativas...  Todo ello arropado por la luz, de bajo consumo, que alumbra la actuación “responsable” de la protagonista cibernauta.
Este trabajo se publica hoy en Microrrelatos al por mayor, de Luisa Hurtado.

Amparo Martínez Alonso
Petra Acero (16/07/2012)

12 de julio de 2012

Apolo y Dafne




Cuenta la leyenda que Apolo, dios del sol y la música, se burló del joven Eros: de cómo este manejaba torpemente sus flechas. Eros, ofendido, tomó una flecha de oro y otra de hierro. La de oro incitaba al amor, la de hierro al odio. Con la flecha de hierro disparó a la ninfa Dafne y con la de oro disparó a Apolo en el corazón. Apolo se inflamó de pasión por Dafne, en cambio ella lo aborreció para siempre.  Aunque Apolo la perseguía, rogándole que se quedara con él, la ninfa seguía huyendo...  Hasta que los dioses intervinieron a favor de Apolo. Entonces, Dafne invocó a su padre. Así fue como su piel se convirtió en corteza de árbol, su cabello en hojas y sus brazos en ramas: sus pies se enraizaron en la tierra, dejando, por fin, de correr. Apolo, comprendiendo que ya no la podía tomar como esposa, prometió amarla eternamente como su árbol, y empleó sus poderes de eterna juventud e inmortalidad para que el árbol Dafne estuviera siempre verde.
Sobre esta relación imposible versa el ejercicio del mes de julio en Una idea, mucho arte. Y esta es mi aportación.

Petra Acero (12/07/2012)
Amparo Martínez Alonso

10 de julio de 2012

La máquina asesina



Hoy, 10 de julio de 2012, hace veinticinco años que su máquina de escribir mató a mi abuelo. 
Mi abuelo era un señor muy alto, siempre fumando, vestido de negro y con abundante pelo blanco. 
No parecía mi abuelo, parecía un extranjero moviéndose entre la bruma gris del aeropuerto de Casablanca. Solo cuando cerraba la puerta de su despacho volvía la cuatricomía a casa.

Cla, cla, cla, cla,… La máquina no le dejaba descansar. Pero mamá no veía el peligro que yo intuía. Ella, escuchando ese soniquete, se sentía acompañada y tranquila. 
⎯¡Padre!... ¡Padre! ⎯lo llamaba desde fuera de la bruma, cuando la máquina se callaba⎯. ¿Está usted bien? 

Por las tardes, después de merendar, el abuelo dejaba la máquina de escribir asomada a la ventana, cogía su sombrero de Bogart y salía a tomar el sol. Yo lo espiaba de reojo, sin levantar la cabeza de mis deberes. Él giraba la vista desde el banco de la plazoleta, ese que siempre está a la sombra, y miraba hacia arriba, pero no me veía: tenía sus ojos llenos de teclas brillantes como el bronce. Y ahí, en ese banco cubierto de gris, se fumaba el penúltimo cigarro del día. 

El 10 de julio de 1987, la máquina de escribir se quedó muda por la tarde, antes de merendar, y mi abuelo se murió de pena. Yo estaba en la piscina municipal, pero lo supe al entrar en casa: su despacho, abierto de par en par, llenaba toda la casa de bronce y atardecer. 

Petra Acero (10/07/2012)




9 de julio de 2012

Paya ecologista


SOLIDARIO: Fraternal, amistoso, fiel, mutuo, humanitario, participante.
1. adj. Adherido o asociado a la causa, empresa u opinión de alguien.
2. adj. Der. Se dice de las obligaciones contraídas in sólidum y de las personas que las contraen.


Pienso que cuando tenemos la oportunidad o la facilidad de hacer algo por una causa y “pasamos” es una pena, es despreocupación, es casi injusto. 
Luisa Hurtado, en su blog “Microrrelatos al por mayor”, está realizando una excelente labor de concienciación a favor del medio ambiente: todos los lunes del año, gracias a la colaboración de numerosos escritores y de Juan Luis como ilustrador. Tarea, desinteresada, que me parece digna de apoyo (pensando sobre todo en el generoso e incansable Juanlu/Luiyi). 

Espero que mi pequeña aportación y mi estilo sean de vuestro agrado, y enriquezcan vuestros micros. Los he leído detenidamente y en cada uno he tratado que la ilustración complemente, se hermane con el mensaje de vuestros textos. Iremos creciendo juntos, valorando y defendiendo la naturaleza, el medio ambiente. 
Hoy, lunes, 9 de julio de 2012, os muestro mi primer trabajo ECOLOGISTA para ilustrar el micro “Vacaciones en la playa” de José Luis Sadín.

Petra Acero (09/07/2012)
Amparo Martínez Alonso

5 de julio de 2012

Dragones, hadas y genios


—Abuelita… ¡Cuéntame por qué las hadas, los genios y los dragones vivieron juntos!
—Cuando comas.
—¡No me gusta la carne!
—Pues nunca serás grande y fuerte como tu abuelo.
—¡Vale!
—Luego, las otras tres…
—A que había muchos dragones, abuelita. Y a que el viento era malo.
—Sí, había muchos dragones en el valle. Las hadas vivían más arriba: en la nieve azulada, rozando las nubes. El viento las separaba de los genios. Solo se juntaban cuando él no soplaba; entonces celebraban grandes fiestas,… a las que no invitaban a los dragones.
—Porque eran muy grandes y les molestaban.
—Pero un día todo cambió como el viento. Aullando, desordenó la nieve, desmadejó los cirros y los cúmulos en que vivían los genios. ¡Huracanado, alborotó todo a su antojo! Solo los grandes dragones resistieron su enfado… Las hadas y los genios bajaron al valle en busca de ayuda.
—Y el abuelo cogió al viento por la cola y lo lanzó muy lejos. Por eso tengo alas, ¿verdad abuela?
—…Porque las hadas nos regalaron alas y los genios, el fuego.
—Cuando sea mayor lanzaré llamas como el abuelo.
—Antes tienes que comerte las tres vacas.
—No me gusta la carne.
—¡Grrrrrr…!
—Vale.

Amparo Martínez Alonso (14/06/2012)
Petra Acero (05/07/2012)




Hoy ha sido seleccionado este micro, junto al de Sara Lew, Mar Horno y Miguelángel Flores (triple alegría),  como GANADOR del mes de junio, en el II Certamen de Microrrelatos "Esta noche te cuento". El tema era "Cambió como el viento". 

29 de junio de 2012

La falsa minera




—¡Pareces una de ellos!
—No me vengas con rollos, tía… ¡Menudo marrón tienen los mineros!
—¿Y quién no?
Las dos chicas están sentadas en el suelo, a la sombra. La de pelo rosa y ojos turbios mira aburrida la manifestación. En la plaza hace calor: beben hermanadas.
Las miro y pienso que vivir en Madrid debe de ser muy aburrido.
—¡Ganas de sudar pa na!... ¡A ver esa litrona!
—Me molan tus tátus, tía: tan negros como…
—¡El carbón! —contesto en voz alta, para que me oigan bien las dos.
La chica rosa me mira con sus ojos de aguas movidas, mientras la "falsa minera”, con sus tatuajes negros, hincha el tórax y me abronca:
—Y tú ¿qué quieres, tío?
—¡Justicia! Defender la minería y evitar que comarcas enteras se queden sin trabajo.
—¡…Ah!
—¿¡Eres uno de ellos!?
La chica rara sonríe, su cresta parece más rosa y sus ojos se calman. La de los tatuajes, la "falsa minera", me mira entre signos negros que se deforman al hablar:
—Pues,… por ti. ¡Por la minería! —Da un trago y me pasa la litrona—. No tenemos vasos, pero está fresca… ¡Llévasela a los mineros de verdad!

Petra Acero (29/06/2012)

Apoyando la "Marcha Negra" que, desde diferentes puntos de España, se dirige a Madrid. Por la minería. Por los mineros y sus familias.
Esta iniciativa ha partido de Microrrelatos negro Carbón. Y aquí podéis leer todas las aportaciones de gente concienciada. 
   

24 de junio de 2012

El violador



Ella te quiere aunque odie tus ojos, aunque ahogue tu remolino en colonia para bebés y desprecie tu hoyuelo que crece sin besos.
Cada mañana, ella acaricia tu frente que no le recuerda a ninguna otra, y te lleva dormido a casa de la vecina. Baja al metro, saca su viejo libro para que la protagonista se vuelva a casar y sea feliz. Ella casi sonríe, pero cierra los ojos y piensa que tiene que comprar más colonia para dominar ese remolino que le recuerda tanto a tu padre, y camina por pasillos ennegrecidos que embadurnan cualquier imagen del pasado, y entra en la fábrica donde trabajaban los dos, y se cambia de ropa y coge el carrito de la limpieza que huele a lejía, como la mano que le tapó la boca...
Pero tu madre te quiere, aunque te parezcas tanto a él.

Con este relato he participado en Vendaval de Microrrelatos 2012. Podéis leerlos todos aquí.

Petra Acero (24/06/2012)

20 de junio de 2012

Retrato


No he conseguido pareja. 
No he podido participar en “Una idea, mucho arte”. 
El ejercicio de este mes de junio consiste en formar parejas de trabajo para pintar uno el retrato del otro… Cuando algo es cosa de dos, como le sucede al protagonista del micro “Los cinco sentidos”, por mucho que uno se hipoteque… Para consolarme de mi desilusión, me he ofrecido la posibilidad de participar con este retrato en mi propio blog:) 
Espero que os guste el dibujo. Está realizado a pastel y lápices de colores sobre un fondo degradado. Tamaño: 35x50cm.

Amparo Martínez Alonso
Petra Acero (20/06/2012)





15 de junio de 2012

Dragones, hadas y genios



Para este mes de junio, en Esta noche te cuento he participado con el relato "Dragones, hadas y genios", que espero os guste. Lo podéis leer aquí.

Petra Acero (15/06/2012)


11 de junio de 2012

Los cinco sentidos



Oigo tu dulce respiración y me giro goloso. En la oscuridad, acaricio tu figura para verte. Te huelo y crezco. Pero, como cada noche, me dejas sin sentido,… y te apartas.


Petra Acero (11/0672012)



4 de junio de 2012

El gris no es negro


—Tenemos que darnos prisa: va a llover. 
—¿Está gris? 
—Sí. 
—El gris es bonito, ¿verdad mamá?... ¡No es negro! 
—Sí, el gris es bonito… Pero si no corremos, nos vamos a mojar. 
—A mi no me importa mojarme, mamá. 
—Alba, vamos a caminar más rápido. No te sueltes. 
—¡Vale! 
Parecen dos marionetas de cuerdas flojas, encogidas. La madre, cargada con las bolsas de la compra, anda como una oca… Pero Alba no sabe cómo se mueven las ocas, nunca ha visto una. La pequeña sonríe al sentir las primeras gotas sobre sus párpados cerrados. ¡Huele tan bien! El parque susurra: al-ba, al-babá, al-ba-babás, al-bas-basf-basf-basfff… cada vez más rápido, demasiado rápido. 
—¡El gris no es negro!... ¿Verdad mamá? 
—Tenemos que refugiarnos. ¡Llueve demasiado! 
Con los ojos entrecerrados, trata de adivinar, en la desdibujada arboleda, un lugar donde cobijarse. Llegan chorreando, descompasadas, como espantapájaros inservibles. La mujer apoya las bolsas sobre la pista resbaladiza. Dos palomas huyen enfurruñadas, sin salirse del templete. La madre coloca a Alba de espaldas a la barandilla, donde en verano, los días de fiesta, toca la orquesta. La peina con los dedos separados para no darle tirones y le aparta los mechones mojados que cubren sus ojos opacos, sin vida. Desde lejos, las dos figuras grises parecen fantasmas dentro del quiosco mudo, difuminado. 
—¡No me gusta, mami!
—¿La lluvia?
—¡La oscuridad!
—Pero, la tormenta no es oscura, Alba… ¡La tormenta es gris!
—Y el gris no es negro, ¿a que no, mamá?
—No, cariño. ¡El gris no es negro!

Petra Acero (04/06/2012)

29 de mayo de 2012

Yo-viendo



Llovía,… pero entonces, la lluvia era lo de menos. El frío era lo de menos. La gente a nuestro alrededor, empujándome, era lo de menos.... Miraste sin verme, detrás de mi, buscando a alguien que no era yo. Tus ojos llenaron mi mirada, mis ganas, los cristales empañados que difuminaban una tarde lluviosa, fría, apagada. Bajé del autobús detrás de ti. Seguí tu espalda buscando esos ojos de luna, soñando tu mirada helada. Seguía lloviendo… Te paraste ante el edificio serio, impresionante, gris… ¡No entres! Por favor, no entres… Gírate. Mírame otra vez. ¡Gírate!... Me estoy mojando por ti… Estoy aquí, frente a tu espalda, parado bajo la lluvia. Yo-viendo cómo tú ni te mojas, arropada por ese paraguas envidioso. 

Petra Acero (29/05/2012)

Mañana podréis descubrir la ilustración completa en... "Una idea, mucho arte". Un blog que os aconsejo ojeéis de vez en cuando: ¡disfrutaréis. Conoceréis a artistas plásticos que regalan su obra en ejercicios temáticos, distintos cada mes. 

Hoy, 30/05/2012 es mañana: